La Tatuana

La Tatuana

Si para que vuelvas y me mires a los ojos,
Es necesario un fuerte sortilegio o dos,
Los haré sin importar la fase de la luna,
Sin importar el día o el color.

Los haré de noche teniendo como testigo a Dios,
Velas, incienso y flores son los materiales,
Para que recuerdes mi lecho y mi pasión,
Regresa amor mío y bebe un poco de mi amor. 

(Fernando Andrade Mazariegos)

El origen de La Tatuana

Tatuana

Cuántos no han ido a algún negocio un poco extraño, con altares e incienso, pidiendo la ayuda para que el ser amado vuelva, cuántos o cuántas no han ido con las amables damas que leen los puros, las manos, la suerte, las piedras, los huesos y hasta las cartas.

No me malinterpreten, no tengo problema con esas cosas (aunque no las frecuento), pero, me pareció interesante comenzar el tema, platicando un poco sobre brujería, no puede haber cultura oral en una región sin mencionar a los brujos o brujas, algunos muy célebres, algunos buenos y otros terriblemente malévolos, pero bueno, en mi bella Guatemala, entre tantos brujos y brujas que han existido, hubo una que se convirtió en leyenda, que pasó hace un par de siglos a formar parte de los cuentos que se contaban y se cuentan de generación en generación, para hacer más sabrosas la noches familiares o repasos de amigos.

De la dama célebre de la que hablo en esta ocasión, es, de “La Tatuana”, aunque existen 6 versiones sobre esta leyenda, cabe agregar que es una de las leyendas propias y exclusivas de nuestro hermoso país, pero, me parece curioso algunos de los elementos que aparecen en todas las versiones.

Barco de la Tatuana

Algunos la pintan como una bruja vieja, que lograba hacer que los maridos infieles y fugitivos, volvieran al lecho marital, otros, como una guapa mulata, que vino a Guatemala, en un barco que nunca atracó en sus costas, que tenía un prostíbulo muy visitado, lugar escandaloso y alegre, donde entre las delicias del licor, hacía embrujos y enamoraba a todos los jóvenes de la ciudad, pero, eso sí, el lugar era muy discreto, llamando la atención incluso de la inquisición, provocando que la sentenciaran a muerte un 25 de diciembre, después de la noche buena.

Pero, me pregunto: ¿qué culpa tenía esta mujer de ser tan guapa y de que le gustaran los placeres de la carne y el vino?, recordemos que la sociedad de esa época era muy dura y tal como la de ahora le encantaba criticar.

Por otro lado, algunos relacionan a “La Tatuana”, con la deidad maya, llamada: “Chimalmat”, que se vuelve invisible por causa de un encantamiento.

Entre tanto que decir de esta dama, viene a mi mente la bella versión de Miguel Ángel Asturias, nuestro premio nobel de literatura, grande entre grandes, aquel que ahora, figura entre los bellos monumentos de la Avenida Reforma de nuestra capital, lamentablemente las hojas de bronce de sus libros, fueron destrozadas y robadas, que ingratos son a veces tus hijos patria, sin importar la esfera social a la que pertenecen, siempre hacen daño a tu patrimonio…

En su versión, el premio nobel menciona simbólicamente muchos elementos, entre estos: a alguien que podemos decir, que es un maestro en conocimiento y artes esotéricas, que perdió una parte de su alma, recobrándola al conocer a la más bella esclava comprada con esa parte que le hacía falta, ¿Se enamoraron?, tal vez, lo cierto es que al parecer, le enseñó lo que sabía, pero al llegar la inquisición por ellos, fueron arrestados y en la víspera de consumarse la condena de muerte, este hizo un último regalo a la hermosa mujer, pintó en su brazo un barco, con el cual podría escapar siempre de cualquier lugar y de la muerte.

Ahora bien, en toda versión, “La Tatuana”, pide a sus presidiarios un último deseo, pide un trozo de carbón, velas y rosas blancas, con las que hace un altar mientras recita unos conjuros, pero ahora viene la parte que más interesante me parece, “pinta en el muro un barco, en el que aborda y escapa”, algunos dicen que el barco se perdió en el horizonte del mar dibujado en el muro y otros comentan, que fue por la ventana que se marchó, ya que pudieron ver como la imagen fantasmal traspasaba los barrotes de la cárcel.

Cuando estudié sobre runas, encontré información de muchas figuras que se pintan en rituales, tanto en paredes, techos o pisos, figuras que al parecer, tienen diferente objetivo, algunas son usadas para protección, otras para invocar y algunas para abrir portales, portales a otros planos, incluso lugares, solo personas con mucho conocimiento, saben exactamente como hacer estos símbolos y con qué conjuros deben de usarse, hay muchos libros sobre eso, ahora hasta en Internet, no menciono el nombre de estos libros para que no se metan en problemas, ya que los testimonios de testigos sobre la veracidad de estos trazos son muchos, incluso algunos hasta increíbles.

Por ahí encontré también, que, en determinadas fechas del año, en determinadas fases de la luna, es posible incluso invocar a “La Tatuana” con una oración especial, pidiéndole invisibilidad entre otras cosas, así como el conocimiento esotérico que ella tiene, gracias a las enseñanzas de su maestro.

Yo me pongo a pensar, si es posible que esto suceda, ¿será posible que “La Tatuana”, no solo haya escapado de la cárcel, sino que también de la muerte?, tal vez esto explique el avistamiento de esta mujer en las tardes y noches de lluvia (momento preferido para muchos para invocarla).

Sea como sea, es una bella leyenda única de mi amada Guatemala, leyenda interesante, que espero no se pierda en el olvido, pero, ¿quién sabe?  a lo mejor, Manuelita “La Tatuana”, aún ande por ahí, con su belleza, enamorando a algunos patojos, sacándoles plata y siga disfrutando de las delicias del amor por la carne (entre otras).

Fernando Andrade Mazariegos.

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