3 historias de bomberos

Estacion central bomberos

Les tenemos 3 historias que sucedieron a bomberos

Los ruidos de la bodega

Era la década de los 80’s, noche calurosa de verano, estaban de guardia “El Hombre Nuclear” y Javier, en la Estación Central de Los Bomberos Voluntarios, junto con el Mayor de la estación, en el segundo nivel de la misma, antes dicha estación no era tan grande como ahora, ni tenía los portones que tiene en la actualidad, el comandante vio su reloj, eran las 10 de la noche, se despidió de los muchachos y se dirigió a su cuarto.

El Hombre Nuclear y Javier con ayuda de una moneda se jugaron la primer parte del turno, que ganó El Nuclear, Javier se retiró a los dormitorios a descansar, le tocaba que relevar a su compañero en la madrugada.

Estación central de los bomberos

El muchacho, que en aquel entonces era telefonista, aprovechaba la tranquilidad del turno de la noche repasando para un examen, al cual se sometería para poder subir de rango, este muchacho era conocido en aquel entonces como: “El hombre nuclear”, debido a su magnífico desempeño y a su dedicación, también porque cuando se trataba de emergencias y de ayudar era incansable.

El muchacho leía su documento, como cosa rara era una noche sin llamadas, una noche serena, noche de calma, no había ningún ruido, de pronto, escuchó un murmullo extraño en la parte de abajo del cuarto que en aquel tiempo servía como oficina, donde también se encontraba la planta telefónica.

Afinando su oído, logró reconocer el sonido de pasos en el primer nivel de la estación, así como reconoció que movían suministros de metal en el cuartito de abajo que usaban de bodega, rápidamente al bajar entre la penumbra aún escuchaba como que alguien estaba adentro del cuarto, cosa que era rara ya que sólo el comandante tenía llave para abrir la puerta de metal, al acercarse, todo ruido paró, preguntó con voz fuerte: “quién anda ahí”, al no recibir respuesta trató de abrir la puerta pero en efecto, ésta tenía llave.

La noche continuó con más eventos como éste, siempre en el primer nivel y en el cuarto ya mencionado, El Nuclear bajó como cuatro veces sin ver nada, sin recibir respuesta cuando hablaba y con la curiosidad de saber qué era lo que estaba pasando.

Llegó la hora de la madrugada en que cambiarían de guardia con Javier, El Nuclear llegó a los dormitorios, sin comentarle nada a su compañero para no alarmarlo por gusto.

Javier no llevaba una hora en el turno cuando escuchó que dejaron caer algo pesado en el primer nivel, en la bodega, bajó corriendo y aún a tres metros de la puerta escuchaba como que estaban sacando algo, pero al llegar a la puerta, todo estaba en completa calma, trató de abrir la puerta pero notó que estaba con llave.

Pensó que tal vez eran ratas, pero al mismo tiempo la lógica en su mente le decía que no era imposible que una rata pudiera levantar un extintor o algún suministro de metal, no bien se había sentado Javier en el escritorio y de nuevo escuchó que movían cosas pero con más fuerza, entonces Javier se dirigió al cuarto del Mayor y tocó la puerta.

Mayor: “Qué pasa”, Javier: “Acá con la novedad Mayor de que alguien está en el cuarto de abajo y creo que quiere sacar cosas”, “Pero si es ladrón se fregó porque la puerta está con llave y no podrá salir”.

El Mayor con la llave en la mano bajó rápidamente con Javier hacia la bodega del primer nivel, los ruidos eran cada vez más fuertes, y en efecto, se escuchaba como si alguien quisiera llevarse varias cosas, incluso arrastraba algunas, Javier que llevaba una linterna en la mano le dijo al Mayor que quitara llave a la puerta de la bodega, que el alumbraría para ver a la persona que estaba queriéndose robar el equipo y que entre los dos lo prenderían.

Cuando el mayor abrió la puerta rápidamente Javier iluminó a todos lados dentro de la pieza, pero no había nada, el comandante encendió la luz del cuarto y no había absolutamente nada, vieron para todos lados, era imposible que alguien estuviera escondido, sólo vieron tirado en el piso un extintor que aún se movía de lado a lado, el cual poco a poco llegó a quedarse completamente quieto.

Bombero

Los bomberos se vieron, sabían que no era algo normal, se sintieron observados, pero como hombres de valor que son, volvieron al trabajo, no sin tener más eventos parecidos esa y otras más.

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